
Ciberseguridad para empleados: guía de buenas prácticas
La ciberseguridad es hoy un elemento esencial para proteger la información, los sistemas y la actividad diaria de las empresas en entornos de trabajo cada vez más digitales y conectados. No se trata solo de herramientas tecnológicas avanzadas, sino de cómo las personas interactúan con la información y los sistemas en su día a día. Los/las empleados/as son la primera línea de defensa frente a los riesgos informáticos en el trabajo y, al mismo tiempo, uno de los puntos más sensibles de la seguridad digital laboral.
Crear una cultura de ciberseguridad empresarial sólida implica formar, concienciar y acompañar a los equipos para que integren la seguridad digital como parte natural de su forma de trabajar.

¿Qué es la ciberseguridad?
La ciberseguridad es el conjunto de prácticas, normas y medidas destinadas a proteger sistemas, redes y datos frente a accesos no autorizados, ataques maliciosos o pérdidas de información. En el entorno corporativo, su objetivo principal es garantizar la protección de datos corporativos y la continuidad del negocio.
En una empresa, la ciberseguridad implica:
- Proteger la información interna, financiera y estratégica
- Salvaguardar los datos personales de clientes/as, proveedores/as y empleados/as
- Evitar interrupciones operativas causadas por incidentes digitales
- Cumplir con normativas legales y regulatorias
La seguridad digital laboral no depende únicamente del área de IT. Cada acción cotidiana –desde abrir un correo hasta conectarse a una red– tiene un impacto directo en la seguridad global de la organización.
Principales riesgos digitales en el entorno laboral
Los riesgos informáticos en el trabajo han aumentado con la digitalización y el uso intensivo de herramientas online. Muchos de ellos no aprovechan fallos técnicos, sino errores o hábitos humanos predecibles.
Entre los principales riesgos, destacan:
- Phishing y suplantación de identidad: correos o mensajes que imitan a empresas, compañeros/as o proveedores/as para robar credenciales o información sensible.
- Malware o ransomware: software malicioso que se instala a través de archivos adjuntos, descargas o enlaces comprometidos.
- Contraseñas débiles o reutilizadas: facilitan el acceso no autorizado a múltiples sistemas corporativos.
- Uso de software no autorizado: aplicaciones fuera del control de la empresa que pueden contener vulnerabilidades.
- Dispositivos desactualizados: sistemas sin parches de seguridad que dejan puertas abiertas a los ataques.
La falta de concienciación amplifica estos riesgos. Sin la formación adecuada, incluso empleados/as bien intencionados/as pueden comprometer la seguridad informática de la empresa.
Buenas prácticas esenciales para proteger la información
La protección de datos corporativos se basa en hábitos claros y repetibles. No se trata de conocimientos técnicos avanzados, sino de aplicar buenas prácticas de forma consciente.
Buenas prácticas clave para empleados/as:
- Crear contraseñas seguras, largas y únicas para cada herramienta
- Activar la autenticación multifactor siempre que esté disponible
- Desconfiar de correos dudosos, incluso si parecen legítimos
- Verificar enlaces y archivos antes de hacer clic
- No compartir credenciales ni información sensible por canales no oficiales
- Bloquear el equipo al ausentarse del puesto de trabajo
- Guardar información sólo en sistemas autorizados por la empresa
Estas acciones refuerzan la seguridad digital laboral y reducen significativamente la probabilidad de incidentes.
Seguridad en el trabajo remoto y dispositivos personales
El trabajo remoto y los modelos híbridos han ampliado el perímetro de riesgo. Ya no todo sucede dentro de una red corporativa controlada, lo que exige mayor responsabilidad individual.
Para mantener la seguridad informática en empresas en estos entornos, es fundamental:
- Conectarse únicamente a redes WI-FI- seguras
- Evitar redes públicas para tareas laborales sensibles
- Usar VPN corporativa cuando sea necesario
- Mantener separados los usos personales y profesionales del dispositivo
- No almacenar datos corporativos en dispositivos no autorizados
- Reportar de inmediato la pérdida o robo de equipos
El teletrabajo no es menos seguro por definición, pero sí requiere una aplicación más estricta de las buenas prácticas.
Checklist rápido de buenas prácticas diarias
Este checklist ayuda a reforzar la cultura de ciberseguridad empresarial y a convertir la seguridad en un hábito diario:
- Verificar el remitente antes de abrir correos y enlaces
- No descargar archivos de fuentes desconocidas
- Usar contraseñas seguras y no reutilizarlas
- Bloquear el equipo al ausentarse del puesto
- Trabajar solo desde dispositivos y redes autorizadas
- Mantener el software actualizado
- Conocer cómo y a quién reportar un incidente de seguridad
La ciberseguridad no debe percibirse como una carga, sino como una responsabilidad compartida. Cuando los/las empleados/as entienden su papel dentro de la seguridad digital laboral, la organización se vuelve más resiliente y preparada para afrontar los desafíos digitales.
Reducir los riesgos informáticos en el trabajo no depende solo de la tecnología, sino de construir una cultura donde la seguridad forme parte natural del día a día, Y esa cultura, empieza, siempre, por las personas.
Categorías
Últimos posts
¿Necesitas ayuda?
Ya seas un profesional en busca de oportunidades o un experto en recursos humanos en busca de herramientas, tenemos los mejores artículos especializados para ti, ¡estamos aquí para ayudarte a brillar!
Si pulsas el botón “Suscríbete a nuestra newsletter” consientes recibir información sobre novedades de interés general remitida por Grupo EULEN de forma periódica. No comunicaremos tus datos a terceros. Puedes ejercer los derechos correspondientes mediante el envío de una comunicación a dpd@eulen.com.
16/05/23